Cocinando un rico arroz con las temidas acelgas

¿Porqué tanto temor a las acelgas?
Es nombrarlas y poner caras de disgusto. Yo misma, en casa, tengo que dar rodeos para incluirlas en el menú, o directamente no cocinarlas. Y si quiero disfrutarlas, lo tengo que hacer en solitario.
Pues se acabó,… encontré una rica forma de que mi peque las engulla.
Y no es otra que cocinarlas de una forma muy rica y tradicional de mi tierra (Huelva) y después hacer un rico arroz con ellas.
Eso sí, el nombre “acelgas” no lo puedo ni nombrar. Tuve que decir que eran espinacas 😉
Aquí va la receta…

Acelgas guisadas con almendras

arroz con acelgass

Ingredientes: acelgas, aceite, almendras, tomate, ajos, pan, comino, pimentón y sal

Las acelgas, cortadas y limpias, las ponemos a cocer (yo lo hago 5 minutos).

Ponemos aceite a calentar y echamos dos dientes de ajo partidos y un puñado de almendras.

Cuando estén dorados, los apartamos del fuego y los sacamos, les añadimos media cucharadita de comino, sal y lo majamos todo. Se echa un poco de agua tibia al majado para que se deshaga. Reservamos todo.

Volvemos a poner la sartén con el aceite y antes de echar las verduras, le agregamos una cucharadita de harina, que tostaremos. Retiramos del fuego, para añadir un poco de pimentón y enseguida las acelgas con el majado que tenemos aguardando. Cubrimos con agua y a fuego moderado, las guisamos.

Hacemos un arroz con ella y a la mesa 🙂

 

 

 

 

 

Cena exitosa para peques vegetarianos

Hola a tod@s!!!

Después de un gran parón necesario para mí, y entre otras cosas,… porque estoy sin ordenador. Me siento de nuevo a escribir y a compartir recetas e historias vegetarianas.

Tengo que reconocer que,… iba a dejar morir el blog. Pero gracias a una persona pequeñita que tengo por casa no lo he hecho de momento.

Y en honor a ella, y a los platillos que me gusta cocinarle, va esta rica receta.

Especial para los más peques de la casa, y para los no tan peques 🙂

Yo soy bastante mayor y disfruto tanto y más que ella.

Puré de patatas con pisto

pure de patatas con pisto

Ingredientes para el puré de patata:

  • Patatas
  • margarina o aceite de oliva
  • pimienta negra, nuez moscada y sal.

Ingredientes para el pisto:

  • cebolla
  • pimiento verde
  • calabacín
  • berenjena
  • zanahoria (opcional)
  • salsa de tomate
  • aceite de oliva, pimienta negra, orégano, tomillo, etc…

El pisto es un plato “supersencillo” de elaborar.

Hay que cortar en dados las verduras y pochar muy bien todo en aceite de oliva.

Una vez que todas las verduras estén tiernas, agregar la salsa de tomate y las especias, al gusto de cada un@.

Añadir queso rallado (opcional).

Bon appétit!!!  o como dicen por aquí, On Egin!!! 😉

 

Realmente, ¿Hitler fue vegetariano?

Poner a Hitler como ejemplo de algo “extraordinario y bueno” como es, el ser vegetariano, no deja de ser incoherente.
Hay muchas teorías acerca de la forma de alimentarse que tenía Hitler. Unos aseguran que era un vegetariano convencido, mientras otros dicen que perseguía a la sociedad vegetariana de la época.hitler vegetariano
Personas cercanas al dictador indican que antes de comenzar la II Guerra Mundial comía carne y que se inició en el vegetarianismo a finales de los años 30 o a principios de los 40.
Aunque Hitler ingiriese productos animales, tales como queso, mantequilla y leche, trataba de no comer carne para no alterar su “nervioso estómago”, pues sufría de indigestión crónica.
Tenía pánico a que le apareciese un cáncer (su madre había muerto así) y creía que la dieta carnívora y la contaminación eran las causantes de esa enfermedad.
Comía de forma totalmente sencilla y primitiva.

Para desayunar, pan crujiente, dos rebanadas de mantequilla y un poco de miel. Con ello bebía cacao o te. Todos los días lo mismo

Por lo demás y según los numerosos libros de memorias que existen podemos afirmar que Hitler era un vegetariano convencido.

También dicen que el vegetarianismo de Hitler fue una invención hecha por el ministro de propaganda Joseph Goebbels para dotar al Führer de un aire de revolucionario.

Por lo tanto, Hitler no fue de ningún modo un vegetariano ético.

El vegetarianismo de Adolf Hitler se cree que se basó en las teorías históricas antisemitas del compositor alemán, Richard Wagner. El cual soñaba un futuro vegetariano para Alemania.
Y al parecer, la obsesión de Hitler por los vegetales respondían «a la obsesión con la pureza del cuerpo de la raza aria».

Según «The Telegraph» aseguraba además, que en 1942, Hitler explicó a Joseph Goebbles que si ganaba la guerra “convertiría a Alemania al vegetarianismo.”

Hace unos años apareció en las noticias una mujer que aseguraba haber sido una de las “catadoras oficiales” del Führer, y que su alimentación era exclusivamente vegetariana.

 “La comida siempre era vegetariana, nos daban arroz, fideos, pimientos, guisantes y coliflor.”

La mujer ha contado además la situación de constante temor por su vida que tenían tanto ella como sus compañeras, muchas de las cuales “se ponían a llorar al empezar a comer.” Recuerda que ellas tenían que ingerir los alimentos y esperar una hora para comprobar que “no nos poníamos enfermas. Llorábamos de alegría por haber sobrevivido.”

Ver entrevista completa aquí. 

Hitler y su relación con los animales. hitler y blondie

Es de sobra conocido el amor que Hitler sentía hacia los perros. Tanto es así que durante la guerra las familias con perro también tenían una cartilla de racionamiento para sus canes.
Efectivamente, Blondi fue el pastor alemán favorito y más conocido de Hitler. Sentía verdadera pasión por ella. Sin embargo, no dejó de probar el veneno con el cual se iba a suicidar primero con Blondi. Efectivamente fue así. Pero no solo para probar su eficacia sino porque Hitler sabía que Blondi sin su presencia estaba perdida.

“Dentro del robusto edificio de hormigón se respira tensión. Son las últimas horas de un imperio. Repentinamente, de una esquina oscura aparece uno de los doctores de Hitler, esvástica en la chaqueta. Lleva consigo varias pastillas de cianuro que el «Führer» pretende usar para acabar con su existencia y la de su mujer, Eva Braun. Alarga la mano y le da una para realizar la prueba que, horas antes, ha solicitado. El líder nazi la coge y se prepara. A una orden suya, su guardia personal abre la boca de Blondi, su querida hembra de pastor alemán. Es uno de los pocos seres a los que de verdad quiere y no consentirá que sea vejada por los soviéticos. Además, su sacrificio servirá para verificar que las cápsulas no han sido modificadas con algún veneno temporal que hiciera que le capturaran.
La perra pelea, no quiere tragar. Pero su lucha acaba pronto, cuando su aliento se apaga después de que el veneno llegue a su torrente sanguíneo. Está muerta. Hitler alza la mano para que un miembro de las SS se lleve su cadáver a la calle. También ordena al soldado coger a los cuatro cachorros recién nacidos de Blondi. Escalón tras escalón, el sujeto sube hasta dar con la puerta que le hará llegar al exterior. Cuando la abre los perritos reaccionan jubilosamente, pero la alegría les dura escasos minutos. Justo el tiempo que tarda el militar en dejarlos en el suelo, sacar su pistola Luger y dispararles un tiro a cada uno.”hitler and blondieA pesar de que existen multitud de teorías que explicarían la inclinación de Hitler hacia el vegetarianismo, una de las que más fuerza cobra entre los historiadores es la de que el dictador tenía un estómago delicado y la ingesta de frutas y verduras resultaba beneficiosa para su salud.

Nombres demasiado complicados para cosas bien sencillas

Hace poco tuve una conversación con mi amigo Luís. Acababa de llegar de uno de los retiros espirituales que suele hacer a lo largo del año.

En la residencia donde hacen sus meditaciones y sus talleres, la comida que sirven es vegetariana. A él no es que le emocione demasiado, pero comprende que va en concordancia con la paz y espiritualidad del lugar.

“Me paso todo el fin de semana con unos gases” me comenta apurado.

“Tengo que darme unos paseos por el jardín para aliviarme antes de meterme en la habitación con cuatro personas más.” “Como comprenderás, no es plan, ….”

Yo lo miro divertida y le comento que es normal, no está muy acostumbrado a tanta fibra.

“La comida está bien en general. Pero,… nos ponen unas hamburguesas de patata y yo me pregunto, ¿no nos pueden hacer una tortilla de patata sin más?”

“También nos dan a veces crema de lentejas. Con lo rico que está un plato de lentejas, nos lo dan en puré.”

“De entrante en la mesa, para compartir, nos ponen Hummus con esos palitos de verduras crudas. Que digo yo…. esto con unas tostaditas estaría mucho mejor ¿No?” “La verdad,…. es lo que no entiendo de la comida vegetariana.”

A mí me deja pensativa un rato. Lo entiendo perfectamente, … es lo que mucha gente supone y piensa de la alimentación vegetariana.

Platos con ingredientes desconocidos, semillas extrañas, nombres rocambolescos, … chips, dips, toppings, noodles, crudites, …. y un sinfín de términos que a nosotros también se nos escapan.

En mi caso, mi cocina y forma de cocinar son de lo más casera y sencilla posible. El día a día de una mujer, con su trabajo, colegios, prisas, … No tengo el perfil de una vegetariana moderna y sofisticada.

A los chips, los llamamos raspaduras.

A los toppings, lo que le pones por encima a la comida.

A los noodles, los llamamos fideos.

Y a los crudites, pues palitos de verduras crudos.

En alguna ocasión le he ofrecido algún palito de zanahoria a mi hija, pero si le ofrezco apio, o un esparrago crudo,… seguro que me lo tira a la cabeza.

A lo largo de mi vida, he conocido a muchos vegetarianos,… pero el que más admiración me provoca es un señor de mi pueblo fallecido hace unos años.

Recuerdo que era ya un octogenario, cuando pasaba por mi calle rápido y enérgico, con prisas por llegar tarde a misa, a ver el fútbol o a echar la partida de dominó en el casino del pueblo. Bajo de estatura, pulcro, sencillo, siempre ágil y sonriente.

Me pregunto,… ¿usaría él también el término crudites?

historiasvegetarianas

En un lugar de Bilbao

Si puedes imaginarlo, puedes conseguirlo;

si puedes soñarlo, puedes serlo.

(William Arthur Ward)

 

Un verano diferente

Todos los que me conocen saben que el verano es sin duda mi estación favorita. Lo relaciono con playa, gazpachos, largas siestas, cervezas, noches claras, el pueblo, tomar el fresco por la noche, cine de verano, tintos de verano, amores de verano…. y un sinfín de placeres  y cosas bonitas más.

Este verano, para bien o para mal, para mí será diferente,…

Inicio una nueva aventura en solitario,… acompañada claro está, por las mujeres de mi casa, mi “pequeña manada” como yo las llamo, donde ejerzo un curioso papel de “hembra alfa”, para que todo funcione.

Vaya, …. pues va a ser que no estoy tan sóla como pensaba 😉

Este verano no tengo vacaciones, empiezo con mucha ilusión y ganas un nuevo trabajo que  va a tener ocupada parte de mi mente y mi malogrado corazón.

Intentaré ocupar parte de mi tiempo libre a correr, actividad que me mantiene cuerda desde hace 4 largos años. También a pasear con Frida,  y a disfrutar de mi ciudad adoptiva, Bilbao, en soledad, o conmigo misma como dicen algun@s.

Conmigo misma, …. hace muchos años que no me encuentro conmigo misma. Llevo años aterrada, pensando que este momento (el de encontrarme conmigo misma) podría llegar algún día, …. y ha llegado.

Sin embargo, me doy cuenta que he iniciado un proceso de sanación. 

Al igual que hace mi perra cuando tiene una herida, las intento curar, con paciencia, cariño, y dedicación,… Abriendo bien los ojos, estando alerta del más mínimo sonido y adaptándome a mi nuevo entorno.

Sé que me adentro en un duro, salvaje y boscoso camino, … pero no tengo miedo, … porque he comenzado a “correr con lobos”.un verano diferente

“Cuando una mujer toma la decisión de abandonar el sufrimiento, la mentira y la sumisión. Cuando una mujer dice desde el fondo de su corazón; ‘Basta, hasta aquí he llegado’. Ni mil ejércitos de ego y ni todas las trampas de la ilusión podrán detenerla en la búsqueda de su propia verdad. Ahí se abren las puertas de su propia Alma y comienza el proceso de sanación. El proceso que la devolverá poco a poco a si misma, a su verdadera vida. 
Y nadie dijo que ese camino sea fácil, pero es ‘el Camino’. Esa decisión en sí, abre una linea directa con su naturaleza salvaje y es ahí donde comienza el verdadero milagro”.

– Clarissa Pinkola-Estés
“Mujeres que Corren con los Lobos”

Espero que paséis un muy bonito verano.

Besos,

Inma.

 

 

 

 

Aliñando como puedo, mis propias aceitunas en salmuera

Ya conté en alguna ocasión que en casa de mis padres siempre se han aliñado aceitunas. Con diferentes aliños, unos me gustaban más que otros, nos proporcionaban disfrutar de ellas durante casi todo el año.

Las aceitunas en salmuera es la forma de aliño más popular en casa y la que más le gusta a mi padre. Se aliñan y se guardan en tinajas de barro.

Con el tiempo iba apareciendo en la parte de arriba una “balsa mohosa” bastante desagradable a la vista, pero apartándola un poco, las aceitunas seguían estando deliciosas.

Reconozco que ahora con la edad estoy empezando a apreciarlas, pero cuando era más joven las detestaba a más no poder.
bote de aceitunas

Para los que no sepáis, ahora vivo en el norte de España, y aquí, no tengo la oportunidad de aliñar las aceitunas como antes. Así que, me las tengo que apañar como puedo y hacerlo a mi manera.

Una forma muy sencilla, que os ayudará también a vosotros a que aliñéis las vuestras.

Ingredientes:

  • Un bote de aceitunas,
  • ajos enteros,
  • trozos de limón,
  • hojas de laurel,
  • sal

Elaboración:

  1. Echamos en un bowl las aceitunas del bote con el líquido que traen (no es más que una salmuera), esto nos ayudará a aliñarlas.
  2. Agregamos todos los ingredientes y sal al gusto.
  3. Volvemos a embotar en diferentes envases y metemos en el frigorífico.
  4. Al cabo de una semana de aliño, ya podemos disfrutarlas.
aceitunas salmuera

Aquí tenéis el resultado. Apetecibles, verdad?

 

Coliflor gratinada con salsa Aurora

Si te gusta tanto como a mí la coliflor gratinada. Esta sin duda, es tu receta.

Gratinar la coliflor con Salsa Aurora va a sorprender a los tuyos, y en especial a los niños.

coliflor gratinada con salsa aurora

Su elaboración es bien sencilla, así que, no tienes más que salir a la calle y hacerte con una coliflor bien bonita.

Ingredientes:

  • Coliflor
  • Leche vegetal
  • aceite
  • mantequilla
  • harina
  • salsa de tomate
  • pimienta
  • nuez moscada
  • sal
  • queso rallado (opcional)

Elaboración:

  1. Cocer los ramilletes de coliflor  5 minutos en abundante agua hirviendo con sal.
  2. Hacer una bechamel, agregando dos cucharadas o más de salsa de tomate (al gusto).
  3. En una fuente de horno ponemos nuestra coliflor ya cocida y le echamos la Salsa Aurora.
  4. Espolvorear queso rallado (opcional) o en su caso una provenzal (pan rallado, perejil y ajo molido).
  5. Gratinar en el horno.

El dilema moral de tener un pájaro enjaulado

Hace unos días vi uno de los famosos dibujos de Paco Catalán. En concreto, esta viñeta sobre un pájaro enjaulado.

He de decir, que soy una ferviente admiradora de sus viñetas. Están llenas de sentimiento, son duras y realistas. Me dejan durante horas dándole vueltas a la cabeza.

pájaro enjaulado

Autor: Paco Catalán

Esta en concreto a mí me crea un gran dilema.

Hace dos años me regalaron un canario macho timbrado. Ya he hablado de él en alguna ocasión aquí.

Es famoso en el vecindario por sus trinos.

Una tarde observé a mi pájaro revoloteando dentro de su jaula colgada en la pared de la cocina, y oí una voz en mi interior que me susurraba:

“Esto está mal.”

“No tengo derecho a tenerlo encerrado.”

“Necesita volar”

En esos momentos podría haberlo soltado y verlo desaparecer en el cielo gris de Bilbao.

Hubiese sido una sensación maravillosa.

Aún siendo consciente de que no iba a sobrevivir, y probablemente moriría de hambre y de frío. Creo que en el fondo lo hubiese hecho más por mí misma que por él.

Aunque lo veo feliz y contento cuando estamos por la cocina y sobre todo cuando me ve entrar por las mañanas temprano. Hay algo dentro de mi interior que me avergüenza.

Me gusta disfrutar de su compañía y de su canto, pero a la vez me come la culpa de tenerlo enjaulado.

Me doy cuenta con todo esto, que somos muchas las personas que amamos a los animales, pero en el fondo nos enfrentamos a  conflictos morales en nuestra relación con ellos.pájaros libres

¿Te ocurre algo parecido?

 

Alcachofas fritas. Un aperitivo diferente

Las alcachofas nunca fallan en casa,…. pero las alcachofas fritas son devoradas nada más ponerlas en el plato.

Crujientes y deliciosas, casi no llegan a la mesa.alcachofas-fritas

 

Su elaboración no puede ser más sencilla.

Así que el secreto está en el corte de la verdura y en la forma de freír, para que queden crujientes.

En mi tierra las llamamos “Alcauciles”, y es así como yo las nombro en casa. No entiendo como hay gente que conozco que no la ha probado jamás, siendo una verdura “tan mediterránea”.

Yo suelo comprar las de Tudela en una frutería de confianza, donde suelo hacer mi compra semanal.

Ingredientes para las alcachofas fritas:

  • alcachofas,
  • harina de garbanzo, (recomiendo esta harina porque el resultado es más crujiente)
  • sal.

Elaboración:

  1. Quitar las hojas gruesas de las alcachofas y cortar la parte de arriba de forma recta.
  2. Limpiar con un cuchillo el tallo y dejar unos centímetros.
  3. Cortar en cuatro trozos la alcachofa.
  4. IMPORTANTE: Retirar los pelillos blancos internos, ya que amargan.
  5. Pasar por harina de garbanzo.
  6. Y freír en abundante aceite caliente.
  7. Añadir sal.

alcachofas fritas 2

 Nota importante: Una buena forma de conservar las alcachofas para que no se oxiden,  es dejándolas en agua con limón mientras preparamos el plato. Pero si lo hacéis con rapidez no es necesario del todo.

Espinacas silvestres con garbanzos

Las espinacas con garbanzos, es un plato muy típico de Andalucía.

Se suelen servir en muchos bares y restaurantes,  y es un plato que suele cocinarse sobre todo en  Semana Santa, al ser vegetariano, por eso de la vigilia.

En nuestra casa, mi madre siempre nos ha cocinado espinacas con garbanzos durante todo el año.

espinacas silvestres con garbanzos

Hoy en día encontramos espinacas muy limpias en bolsas, embotadas, también congeladas, en tiendas y supermercados. Pero cuando yo era pequeña, y hoy en día, en mi pueblo hay  mucha gente que sale a buscar “espinacas silvestres.”

Y eso es lo que hacíamos cuando éramos pequeños,… Mi padre no llevaba los sábados por la tarde, en su destartalado  Renault 6 blanco a la carretera del río, a pasar la tarde buscando espinacas.

Con nuestras botas de agua, era más divertido entrar en charcos de barro y zanjas, que dar con las hojas verdes que íbamos a buscar.

Mi padre nos gritaba de lejos “a grito pelao” con su bozarrón: “No cojáis las que están cerca del regajo.” 

Cuando llegábamos a casa nos esperaba mi madre con el saco y esta es la famosa receta que nos preparaba.

Ingredientes de las espinacas silvestres con garbanzos:

  • espinacas (silvestres, de bote, en bolsas, congeladas,…)
  • garbanzos (ya cocidos)
  • pan
  • ajos
  • pimentón dulce
  • comino
  • sal

Elaboración:

  1.  Este guiso se puede hacer con los garbanzos  que nos queden del puchero, o en todo caso, cocerlos o los que venden ya cocidos, nos sacan de un apuro.
  2.  Por otro lado, lavamos las espinacas para cocer y cortar con un chuchillo.
  3.  En una cazuela amplia se fríe una rebanadita de pan. Cuando está dorada se saca, se maja con sal y una cucharadita de comino y se reserva.
  4.  En el mismo aceite se fríen dos dientes de ajo cortados en láminas.
  5. Cuando empiezan a dorarse se retira del fuego y se echa una cucharada de pimentón dulce, se menea con una cuchara de palo para que se disuelva bien el pimentón y se devuelve al fuego para volcar las espinacas y los garbanzos, dando vueltas y friendo todo bien.
  6.  Se añade medio vaso de agua, se echa el majado que teníamos reservado y se cuece hasta que desaparezca el agua.
  7.  Se suelen presentar con taquitos de pan frito o ajos fritos enteros